Alejandro sabía que tenía la culpa, así que se quedó callado un buen rato, sin poder articular palabra.
Al final, respiró hondo y dijo:
—Ya dijiste suficiente… si quieres algún tipo de compensación, dilo de una vez.
—Bien, directo —respondió Sofía con frialdad, justo lo que Alejandro esperaba—. Quiero que de ahora en adelante no vuelvas a meterte con la familia Valdés, ni a provocarme. Ya que rompimos nuestro compromiso, que no haya deudas entre nosotros. Me lastimaste injustamente, así que los