Apenas escuchó a Julián mencionar el nombre de Sofía, Alejandro le lanzó una mirada fulminante.
—¡Por ella no! —espetó con frialdad—. Por quien sea... menos por ella.
Julián lo miró sin decir nada, pero en su rostro se dibujó una expresión entre sarcástica y comprensiva.
Sabía perfectamente que Alejandro estaba mintiendo.
¿Que no era por Sofía? ¿Y entonces por qué ese estallido de furia?
—Al final de cuentas, es tu prometida. Tal vez no sea como Mariana, pero al menos está enamorada de ti. Eso s