Es la primera vez que salimos del territorio juntos.
El viaje es realmente largo y extenuante, casi veinte horas. Me siento cansado y extrañamente ahogado. Ella me dice que es por el mal de altura, o mal de montaña que presenta su ciudad. "3.600 metros más cerca de las estrellas" dice uno de los letreros que veo en el aeropuerto.
La gente es amistosa, demasiado. Son amables y entran en confianza con mucha facilidad. Cosa a la que no estamos acostumbrados, pero ella se siente como pez en el agu