- Buenos días! ¿Donde están todos? - Es la voz de mi madre llamando en la primer planta de la casa.
- Dios mio! Nos va a ver! - Les digo saltando de la cama buscando ropa y ellos con toda la calma del mundo se desperezan - Rápido! Vistanse. - Les pido asustada
- Amor, no estamos haciendo nada que ella no presienta - Me responde Daimon sentándose
- Buenas! ¿Hay alguien en casa? - Vuelve a decir subiendo las escaleras.
Apenas logro ponerme la pijama que quedo en la silla sin usar, antes de oir