La mañana derrochada de amor solo fue la antesala para los sucesos dolorosos que se avecinaban.
Un consuelo insulso para quienes habían desarrollado un amor tan profundo que rayaba con la necesidad y esta aumentaba con el paso de los días.
Llevarla al altar, engendrarle un hijo y tenerla en sus brazos no era suficiente para ellos y ese deseo se había convertido en su punto débil.
A pesar de ser conscientes de los peligros que conllevaba estar juntos había podido más la pasión apremiante que los