Empujo a los gemelos y nos dirigimos hasta el sitio donde uno de ellos dice que están los restos de la mujer.
Eso daña completamente los planes que mi mente había maquinado porque si debía morir, pero no quería que fuera así.
No quería que fuera tan sencillo, porque me estarían privando del placer de verlos sufrir y luchar inútilmente mientras se retorcían al perderla.
Los llevo en rastra mientras uno de ellos va dejando un vestigio de sangre.
El tránsito lo hacemos exactamente recorriendo los