—¡Feliz cumpleaños! —canta Morgana atravesando el jardín donde se está llevando a cabo la fiesta de Paloma dos días después.
Paloma corre hasta ella con un conejo en sus manos.
Roman hizo instalar una granja. Un par de ponis, una vaca, patos, conejos y algunas gallinas.
Me ha dejado sin palabras y a Paloma la ha hecho muy feliz.
—Una maldita granja— susurra Morgana llegando hasta mí luego de que Paloma se alejará de nuevo al corral.
Me rio de su rostro de incredulidad.
—Ella se lo pidió a su pa