Punto de vista de Josefina
Me sentía como esa chica de 16 años otra vez. La que tenía toda su vida por delante.
La vaga esperanza de que una loba apareciera al cumplir los 18 aún seguía viva, como una vela brillante que titilaba en mi núcleo, en mi centro. Aquella que creía saber tanto, que estaba convencida incluso entonces de que ya era una mujer.
Tres años después, volví a la noche en que me rechazó en el club. Era como si los últimos tres años nunca hubieran sucedido realmente. Mi crecimient