Punto de Vista de Carla
Las cosas iban... bien.
Me incorporaba al despacho de Héctor durante parte de la jornada, revisando mis correos y luego ocupándome de asuntos administrativos de la manada.
Héctor me confiaba información del grupo...
Ciertamente, no se trataba de secretos de estado, apenas documentación sobre nacimientos y defunciones recientes, pero aun así... recibir esa confianza me llenaba de una extraña calidez. Me agradaba pensar que nos convertíamos en amigos.
Él me había invitado