Punto de Vista de Héctor
—Era mi pareja. —sollozó Rosa mientras su respiración se agitaba nuevamente, por lo que necesitaría una infusión calmante.
—¡Necesita un médico! —exigió Carla, y giré mi cabeza bruscamente hacia ella.
Comencé a comunicarme mentalmente con el médico principal, ordenándole que acudiera a mi casa de inmediato, cuando Carla agarró abruptamente mi brazo y por un segundo creí notar algo extraño, pero debí estar equivocado.
—¡Una médica! —añadió.
No tardó mucho el médico princi