—¿Qué pasa con ese perro monstruo?
—Tiene un talento para detectar las mierdas.
—Escucha... —suspiró mientras bajaba las manos a los lados.
—No, escúchame, Javier. Ni siquiera has vuelto por un día y ya estás tratando de despreciar mi trabajo duro del último año. —Podría ser el futuro Alfa de la manada, pero era mi hermano, podía hablarle como quisiera. Ningún título lo impediría.
—No trato de despreciarte, solo intento mantener a la manada lo más segura posible... y a ti también.
—No necesito t