No lo podía creer... ¿de verdad lo estaba considerando?... Sus ojos parecían realmente estar pensándolo. Un gruñido bajo salió de mi pecho, una advertencia dirigida a él.
—No, es demasiado tarde ahora, este era el plan. El doctor está listo... —hablé, recordándole sutilmente el compromiso que había hecho y no rompería para proteger a sus propias hijas.
—Voy a estar bien, Carla. Ahora firma aquí y aquí, luego podremos ir al centro médico antes de que Elena se despierte. —suspiró, acariciando el l