Mundo ficciónIniciar sesiónNathan es un sexy boxeador que contrata una masajista con la cual tiene choques emocionales que se niega aceptar pensando en que la mejor opción para alejar esas emociones es ligar con su empleada: Ximena que es una mujer excepcional y no se deja pisotear por ningún hombre.
Leer másEn este libro Nathan 1 y Nathan 2 se unifican en un solo, disfruta del erotismo del boxeador en su máximo esplendor.
NATHAN 1
Él
-Boxeador famoso
-Mujeriego
-No cree en el amor
-Necesita una masajistas
Ella
-Tierna
-Dominante
-Ama todo acerca del amor
-Necesita trabajo como masajistas
¿Qué cree que pasará con estos personajes?
NATHAN 2
— ¿Así qué ahora te buscan las niñas? —Cuestiona Ximena divertida.
—Celosa, —murmuro con burla a lo que ella suelta una carcajada.Cuando estamos en la puerta abro y miro a la pequeña que lleva puesto un pijama que hace mucho fue rosa y en su manita lleva un osito de felpa. Me agacho con dificultad para estar a su altura y la miro confundido.
— ¿Cómo te llamas pequeña? —Preguntó con voz suave para que no se asuste, de seguro esta perdida, la pequeña levanta la mirada hasta tener sus inmensos ojos azules mirando los mio, un jadeo sale de mis labios al ver su rostro sucio y porque eso ojos me recuerdan tanto a esa persona que daño mi infancia.—Mi nombre es Fabiola,—murmura la pequeña en un susurro—Soy tu hermana.Y hemos llegado a la parte que nadie espera llegar, el fin, no saben lo agradecido que estoy con cada uno de ustedes Pervex por acompañarme hasta el fin de los tiempos.Gracias por todo el apoyo brindado, por sus comentarios, por su valoración a mi historia que empezó con pequeñas anotaciones en mi pequeño teléfono y que si no es por ustedes no podría estar hoy escribiendo desde una computadora para sacar texto decentes, recuerda que tu compra es una ayuda a alguien que ama esto y que desea ser reconocido por sus largas horas frente a la pantalla.Sin duda alguna aquí me despido del erotismo del boxeador una bilogía súper erótica y candente para las noches más frías y oscuras que solemos tener, les mando un beso enorme y un feroz abrazo virtual.Grupo de Facebook: Lectores de Yerimil PerezInstagram: Yerimilp.autorFacebook: Yerimil Pérez Autor
XimenaDespierto al sentir las caricias de mi esposo en mi espalda mientras de fondo puedo escuchar la marea del mar. Estamos en nuestra luna de miel en Punta cana uno de los mejores lugares con playas del caribe en una pequeña isla llamada República Dominicana.—Buenos días, esposa, —murmura Nathan dejando besos por mi espalda, sonrío al escuchar cómo me llama.—Se escucha tan bien cuando me dices de esa manera, —susurro para soltar un suspiro y girarme para ver el rostro de mi esposo. Él sonríe y se coloca sobre mí y deja su rostro a centímetros del mío. Lo observo detenidamente, su piel esta de un color un poco rojizo como la mía por el sol de este país.—Y lo escuchara para toda la vida, —anuncia besando castamente mis labios. Llevo mi mano a su espalda y la acaricio para luego envolver mi pierna
Nathan7 meses después…—Ximena ¿Dónde estás? —Pregunto cuando llego a la casa después de haber estado en la oficina del gimnasio.— ¡En la cocina! —Grita y yo voy hacía ya.— ¿Qué haces cariño? —Pregunto después de darle un casto beso, sonrió.—Una lasaña, —informa abriendo el horno y colocando lo que dijo en el— ¿Qué tal el trabajo? —Me pregunta.—Todo bien, —murmuro, me acerco a ella y me arrodillo en el piso para comenzar a tocar su vientre y sentir las patadas que da el pequeño— ¿Cómo se ha portado el pequeño boxeador de papá? —Pregunto y siento como da una patada cuando escucha mi voz, me acerco a ese lugar y dejo un beso ahí.—Este niño será muy inqu
MaraMaldita Ximena, no sabe cuánto te odio, ya tengo dos semanas trabajando en esta mansión y esa perra no se aleja de Nathan en ningún momento y para completar mi mala suerte la idiota está embarazada, tendrá otro maldito bastardo pero yo me encargare de que ese bebé no llegue a este mundo, miro la bolsita con las semillas abortiva que compré en el mercado y sonrío.—Pronto serás solo mío, —susurro mirando la foto que tengo de Nathan, acaricio su rostro—Mi amor, solo mío, —susurro sonriendo.Ximena— ¿Enserio no iremos a trabajar? —Pregunto a Nathan quien solo me abraza mientras estamos desnudo en la cama.—Así es, quiero que nos quedemos en casa durante todo el embarazo, —responde envolviendo su pierna con la mía, me giro y levanto mi rostro para ver el suyo.&m
Último capítulo