- Soy hija de Alfa Drago… pero él no sabe que existo – respiró un momento para recobrar el aliento – Alfa Drago me maldijo y ordenó mi muerte cuando nací, pero una esclava me escondió y crio como suya – respiró una vez más – Si estoy aquí, es porque escapé de mi manada, ya que mi padre quería volverme una de sus concubinas.
Alfa Caleb se frotó la barbilla, analizando las palabras de Namar.
- ¿Cuál es tu nombre, esclava?
- Namar…
- No pareces una namarita… - dijo observándola.
- La esclava q