Mundo de ficçãoIniciar sessãoMARIANNE
—Que te cubras no impedirá que te vea… — besó un dedo, sentía mi pulso ahí en sus labios — No impedirá que te deseé — besó otro dedo y lo lamió suavemente — No impedirá que te tome como quiero hacerlo — Cuando llegó al meñique lo introdujo en su boca y lo chupo con suavidad. Gemí otra vez.Lo tuve sobre mí en ese momento deseando su boca otra vez. Sentí sus manos en mi espalda y en mis caderas. Sus besos exigentes me mareaban. Pero era el punto de no retorno. Lo sab






