Puso la alianza dorada con una piedra extravagante que Emmanuell había escogido para él, no podía faltar. Tomó la mano de Roselyn y los cuatro se volvieron para ver nuestro ritual. Suspiré y tomé el anillo mientras sentía las miradas de todos sobre mí.
—Ed… Edgard… — tomé el anillo y sentí que la mano seguía temblándome, como pudo lo deslic&ea