El contenido de la carta pesó en mi pecho. No sabía porque pero no me sentía con ánimos de leer lo que fuera que esa carta contuviera. Un recuero de un abrazo de ella era infinitamente mejor que imaginar siquiera lo que esa carta contenía. Como había recalcado antes conocía muy bien a mi madre como para saber que ese abrazo era lo máximo que podría obtener de ella. Nada más. Palabras que sabía que tal vez no sen