DAMIÁN
—Lo siento, pero no puedo.
Esa mujer me altera por completo; no pensé verla después de tantos años. ¿Qué hace aquí? ¿Qué busca?
—Sé que es difícil, es complicado, pero no puedo dejar pasar por alto que es tu madre, Damián, tú vas a ser padre y ahora puede que la entiendas un poco mejor. No sé su historia completa porque no me has hablado demasiado de ella, pero sé que si estuviera en tu lugar, le daría una sola oportunidad para que hable; luego de eso decides si sigues adelante o la incluyes en tu vida.
Me toma la mano, queriendo apoyarme, pero ni ella puede darme el consuelo que podría necesitar; son años con ese sentimiento de soledad incrustado en mi alma, son décadas sintiendo que solo sirvo para algo, hacer que los demás saquen dinero a mis anchas.
—Ella me vendió. ¿Sabes lo que eso significa? Tú te quedaste a mi lado por nuestros hijos, ¿cierto? En cambio, ella me vendió por cinco millones; eso valía para mi madre, cinco millones.
Tengo el rostro agachado mientras le habl