HORAS DESPUÉS
—¿Qué haces aquí? ¿Quién te dio mi dirección?
Está loco, no sé cómo hizo, pero está aquí. ¡Por Dios, se ve tan guapo y huele a vainilla! Me doy un par de bofetadas mentales para reaccionar y no dejarme llevar por…
—Vine a ver a la mujer que amo y a mis hijos. Por cierto, vi a tu amiguito llegando.
—Primero, ¿tus hijos? Legalmente, no tienes derechos sobre ellos; tú firmaste los papeles que me dan el derecho a sacarlos del país o hacer lo que yo quiera.
Lo bonito que luce, se disue