Nos fuimos todos después de pagar del restaurante, llevando Aaron y Auri, a nuestras amigas a su casa, mientras Carlo y yo nos subimos al coche para ir a nuestra casa. Nada más llegar, rodee el cuello de Carlo cogiendo él con sus manos mi cintura.
—--- Gracias Carlo, te amo —- le dije.
—-- Pues si tanto me amas quítate las bragas, me tienes toda la tarde duro —- me dijo.
—- Los hombres soys a leche, nada mas pensais en sexo, —- le respondi, pegando mis labios a sus abios
Nos fuimos al dormitori