A la mañana siguiente, cuando desperté, me sobresalte al sentir que estaba sola en la cama, enseguida me levanté para buscar a Carlo viendo que estaba en la terraza y encima de la mesa había una bandeja, con café, zumo, bollería y varias cosas mas. Me acerqué a él viendo su preciosa sonrisa en sus labios, cuando iba a sentarme, él me cogió del brazo sentandome encima de sus piernas.
—- Buenos días preciosa ¿cómo has dormido? espero que tranquila y bien —- me dijo.
—- Buenos días a ti también, p