Aaron parecía que estaba bastante enfadado, pero él y Carlo eran amigos desde hace muchos años y al final mi esposo comprendió que si, que su amigo necesitaba ayuda, pues no tenía a nadie, ni familiares ni amigos solamente se tenían ellos dos, para ayudarse y apoyarse.
—-- Está bien Carlo, pero mejor que hablar por teléfono, iremos a verte y así podrás hablar con mi esposa — le comentó Aaron, terminando la llamada.
Mi esposo y yo nos levantamos del sofá, para ir al dormitorio y vestirnos, despu