Capítulo 49. Parte 8
Antonella:
Busco dinero en el bolso y comienzo a ponerlo en la máquina expendedora de gaseosas. Una vez que tengo la lata, levanto la cabeza para ver, perfectamente, a Bernardo, disgustado, cogiendo a Ambra del brazo para llevarla a su consulta. Pienso en contarle a Diego, luego desisto, puesto que ella no debe interferir en mi vida, y tomo la determinación de no comentarlo.
Me siento en una butaca bebiendo de mi gaseosa, pensando en Ambra, en la vida que tiene desde que le quité al bombón...