Capítulo 49. Parte 2
Diego:
Sin encender la luz, entro a la habitación donde An duerme. Me acerco a la cama, me saco los zapatos y me acuesto a su lado, donde, instintivamente, me abraza y deposita su cabeza sobre mi pecho. Sonrío al recibir su gesto y aprovecho para embriagarme con su perfume, hasta que el cansancio me vence y me quedo dormido a su lado.
Despierto con una lluvia de besos que me recuerda que el paraíso existe; eso me hace sonreír y ponerme optimista hacia el futuro, ya que, últimamente, lo veía tod