Capítulo 49. Parte 1
Diego:
Comienzo a echar en una bolsa de basura las botellas de licor esparcidas por la sala, los cuadros rotos y, con una mezcla de dolor y rabia, rompo en mil pedazos la imagen de mi hijo con esa fatídica frase, para botarla también. La cocina está en las mismas condiciones, y me pregunto cómo estará el resto de la casa, aunque a estas alturas ya nada me sorprende. Roberta aparece tras de mí con una aspiradora y una disposición que agradezco, pues no está obligada a arreglar este desastre.
—¿Y