Capítulo 48. Parte 1
Antonella:
«Sabía que la felicidad no era para mí...»
La ilusión de empezar una vida nueva junto a Diego y Marcus se esfumó. Nuestra linda casa, que no era una edificación cualquiera, sino un hogar, se quedará esperando a que algún día la podamos llenar de amor, esperanza, juegos y alegrías. Esa casa sería un refugio, no solo para mí, sino para Marcus, que es el único que sufrirá las consecuencias del capricho de su madre.
Me duele el corazón, y no por mí, porque el amor que Diego siente por mí