Capítulo 33. Parte 3
Antonella:
La clase se siente extraña sin Marcus. Me gusta verlo correr hacia el patio cuando suena el timbre del recreo, por eso lamento que esté enfermo y me pregunto cómo seguirá. Mi celular vibra y los nervios regresan; temo que sea Bruno. Es raro que aún no haya aparecido en el colegio para armar un escándalo, algo que puede suceder en cualquier momento. Respiro hondo, decido ser valiente y miro la pantalla. Suspiro aliviada: es Diego.
—¡Hola, amor! —saludo—. ¿Cómo sigue Marcus?
—Hola, mi