Capítulo 27. Parte 1
Antonella:
Sonrío enviando el último mensaje a Diego, y sin decir una sola palabra, observo a Bruno entrar a la cocina. Se acerca sin mirarme, y yo muero por dentro esperando atención de su parte, un beso apasionado mientras caminamos hacia el cuarto a hacer el amor...
«Ay, Dios, qué fácil es ser sarcástica con el pensamiento».
Miro una y otra vez el reloj de la cocina; el tic tac me desespera mientras espero que Bruno se vaya y me deje volar a los brazos de mi amante. Apenas escucho la puerta