Capítulo 14. Parte 2
Diego:
De regreso a la habitación que comparto con Ambra, la veo recostada leyendo una revista, y su maleta a los pies de la cama. La miro sin creer que no desee estar con ella, sin creer que su forma de ser haya matado todo el amor que sentía.
—No viajaré contigo —aclaro—. Te aconsejo que deshagas tu maleta —sugiero, intentando no alterarme, aunque es difícil.
—Pero mi amor, nos serviría de luna de miel y podremos estar solos, hacer lo que queramos.
—¡Por Dios! ¿¡Qué no entiendes!? No voy de v