Capítulo 9 – Seúl a sus pies
Narrador
Dana estaba exultante. Saber que, aunque fuera por un infortunio, había entrado en el radar de Park Geon-ki lo cambiaba todo. Ya no era una figura invisible dentro del complejo. Al menos ahora él sabía quién era y dónde se encontraba.
Eso, por sí solo, le alcanzaba para sonreír.
Con ese estado de ánimo se dirigió a la entrada principal del complejo y preguntó cómo podía llegar hasta el teleférico de Namsan. Estaba dispuesta a arreglárselas sola, pero Jin se ofreció de inmediato a llevarla. Era su primera salida sin supervisión directa y, al ser parte del staff, la seguridad seguía siendo una prioridad.
—Llegamos a su destino —anunció Jin al detener el coche.
—Muchas gracias —respondió Dana a través del traductor—. Ya veré cómo hago para regresar al complejo, no se preocupe.
—Eso no va a suceder, señorita.
Dana alzó la vista, sorprendida.
—¿Cómo dice?
—Tengo órdenes de esperarla y llevarla de regreso.
—¿Órdenes de quién?
—De Park Geon-ki.
Escuchar