La siguiente mañana, el aire fresco y renovado de la capital parecía infundir una extraña sensación de esperanza en el corazón de Isabella, a pesar de las incertidumbres que aún acechaban. Los ecos de la batalla del día anterior seguían resonando en las calles, y aunque el reino estaba en ruinas, la sensación de haber vencido al régimen tiránico de Edmond era palpable. Sin embargo, los desafíos que se presentaban ante ellos eran vastos y complejos. La reconstrucción no solo era física, sino tam