Leticia frunció el ceño, cruzando los brazos con gesto desafiante. Había demasiadas emociones agitándola en su interior, y no estaba de humor para otro de los juegos y amenazas de su padre. Ya no le daba miedo enfrentarlo y mantenerse firme delante de él, pero recordó lo que le dijeron su madre y Alejandro hace un rato. Así que decidió que lo mejor era ser prudente.
—Papá, no creo que sea el mejor momento para hablar. Lo que tengas que decirme, prefiero que lo hagas en presencia de mamá. —Su to