Mundo ficciónIniciar sesiónLlegó el gran día. Y no recuerdo haber estado tan nerviosa en mi vida. Ya había hecho las maletas y me había despedido de mis padres la noche anterior. En cuanto a Theo, dejarlo durmiendo en mi cama, sin siquiera haber podido acostarme con él la noche anterior, fue lo que más me dolió.
Desde que perdimos a nuestro hijo, no ha habido noche en la que no haya estado a mi lado, abrazándome y secándome las lágrimas, a pes







