Noriah Sul, siete años después...
Me removí en la silla, ansiosa.
- Cálmate, rayo de sol. Relájate. - me susurró Theo al oído.
Volví a mirar hacia atrás hasta que los vi llegar. En cuanto Robin y Jordana se sentaron, me quejé:
- La invitación decía a las veinte. Son casi las veintiuna.
- La niñera llegó tarde. - Jordana explicó - ¡Y la ceremonia ni siquiera ha empezado!
Robin se echó a reír:
- No me preocupé. Sé que estas cosas siempre se retrasan.
- María Lua está más nerviosa que el día de su