- No he tenido náuseas... O mareos. - Excepto cuando alguien me levanta y me hace girar como una loca. - Miré a mi marido.
- ¿Desde cuándo lo sabes? ¿De cuántas semanas estás? - Heitor quería saberlo.
- Esperé hasta estar de doce semanas. Tenía miedo... De lo que pasó la otra vez. - Miré a Theo - Siento no habértelo dicho antes, pero... De todos modos, no quería hacerte feliz y correr el riesgo de nuevo... Perder...
- Mi amor, podrías habérmelo dicho. Pero me encantó la forma en que me sorprend