- Cálmate, cielo... - me dijo, haciéndome saborear sus dedos, que chupé uno a uno mientras él penetraba profundamente en mi interior, sacándose por completo con cada embestida.
- No puedo soportarlo así... Estoy desesperada. - confesé.
Theo me agarró con fuerza por la cintura, tirando de mí hacia él, follándome finalmente con fuerza, frenéticamente, con embestidas profundas y enloquecedoras.
Me agaché ligeramente, ayudando a que nuestros cuerpos encajaran a la perfección, el sonido de nuestros