Escucho cómo Diana vomita en el baño, no quiero irme y dejarla en ese estado, ya llamé a Inés para que se quede con ella, mientras trabajo en la finca y cumplo con mis horas de incubadora portátil, aparte de eso, ya Aníbal tiene varios documentos listos, debo verificar que cumplan con todo. Mi mujer salió del baño, estaba pálida mi Pequeña.
—Tu hijo me está dando duro. —La cargué, la acosté de nuevo.
—Si te sientes muy mal, vamos al médico.
—Amor, los primeros tres meses son así, aunque con los