Íbamos de regreso al rancho, pasábamos por la calle donde era muy concurrida para tomar cerveza, hay bares…
—¡Detente Cebolla!
Dije, mi amigo por reflejo estacionó, estaba escamoso, me imagino que pensó que había otros personajes indeseados en Blanco.
—¡¿Qué pasa güevon?!
Lo miré y señalé donde estaba estacionada la moto de la Renacuaja, él miró, luego con la ceja levantada me miró.
—¿Acaso Lupe no puede divertirse?
—Es una niña, hace unos meses cumplió los dieciocho años.
—Eso fue el año pas