Nuestra primera vez en la cama fue deliciosa, delirante, excitante y maravillosa. Medel me hizo volar por las estrellas con su ímpetu y vehemencia. Es lo que yo deseaba desde un comienzo. Que me besara, que me hiciera suya, que conquistara todos mis rincones y que dejara huellas de su pasión y deseos en todas mis quebradas, mis valles, cerros empinados y en mis apetecibles y deliciosas redondeces.
Lo hicimos en mi yate, luego de un paseo muy romántico junto al litoral, acompañados de muchas