Quedé reducida a la nada en los brazos de Moe Warren y yo no hacía más que gemir, sollozar y exhalar mucho humo de mi aliento incendiándome por dentro, encandilado a los besos y caricias de Moe. Mis entrañas eran pasto de las llamas, un fuego intenso que me estremecía y me hacía sentir sensual y súper femenina.
Fue entonces que Moe invadió mis entrañas y ya no no pude contenerme más. Grité extasiada y eclipsada, fuera de este mundo, vagando en una oscuridad intensa, rodeada de muchas estre