Un mes después recién pude ver a Joseph en el hospital. Mi marido había intentado matarse otra tres veces, en una de ellas, incluso, trató de lanzarse del séptimo piso de la clínica pero fue sostenido, a tiempo, por los enfermeros salvándolo de una muerte segura. Joseph había perdido todo interés de seguir viviendo. Se sentía muy defraudado consigo mismo por lo que había pasado en nuestra turbulenta relación. Se culpaba de lo que había ocurrido, sin embargo todo eso era resultado de la ingest