Dos semanas pasaron como por arte de magia. Los días se hacían más cortos cada vez; no sé si era el efecto de la primavera o el estar tan cerca de Ray lo que alteraba mi percepción del tiempo. Desearía que los días fueran más largos… que fueran eternos, de ser posible, para tenerla siempre cerca.
Ethel le enseñó todo sobre el manejo del taller, le presentó actores y actrices, le contó secretos tras los telones, esos que siempre quedan flotando en el aire pero nunca salen por la puerta que da