Alex y yo nos preparamos para la noche, la primera de tantas que vendrán en los próximos tres meses.
El cuerpo me arde; siento el sol dentro de mí. Creo que fue demasiado para el primer día de playa, pero pasará. Me pasé tómate por todo el cuerpo para aliviar el ardor —remedios de la abuela, vaya si los hay…
—¿Qué te vas a poner? —pregunta mi prima, observando el desparramo de ropa sobre la cama.
—No sé… había pensado en este vestido negro, pero… —sacudo la cabeza indecisa—. No lo sé, ta