**LEONARDO**
Salgo de la residencia de Santiago sin mirar atrás, como si alejarme de él también significara abandonar esa diminuta chispa de esperanza que aún me sostenía.
Me cuesta respirar.
Como si el universo disfrutara jugar con mis emociones. Pienso en mi madre, su rostro borroso en los recuerdos, pero sus ojos... esos ojos tristes que desde hace años ya no he vuelto a ver. Y luego está mi hermano, ese milagro que ha comenzado a dar señales de despertar, después de años en coma. Una vida q