**ANDREA**
—Nos vemos pronto.
Ignoro el mensaje sin siquiera mirar quién lo ha enviado. No importa. Estoy demasiado cansada, confundida y emocionalmente desbordada con todo lo que acabo de escuchar. Las palabras de Henry aún resuenan en mi cabeza como una alarma que no se detiene, una tras otra, agitando mi interior como una tormenta silenciosa.
Santiago interrumpe mis pensamientos con una voz firme que me obliga a volver al presente.
—Chicas, nos vamos.
Subimos al auto. El aire dentro es denso