**LEONARDO**
Ya es de mañana, pero mi rostro parece arrastrar el peso de toda una noche sin dormir. Me observo en el espejo del baño, y no hay nada en mi expresión que no delate el caos que se esconde detrás.
No dejo de pensar en cómo traté a Camila ayer. En su mirada contenida, en su voz quebrada al defenderse, en cómo se marchó sin volver la vista atrás. Me arde el pecho, me siento un completo imbécil. ¿Andrea habrá hablado con ella? ¿Y si no lo hizo? ¿Y si después de todo, ya no quiere verme