La luz de la mañana colándose por la ventana comienza a molestarle, Bonnie no queriendo despertarse de su sueño «uno en el que está con el baterista de The Resident en un cuarto de hotel», se gira sobre su estómago y se cubre hasta la cabeza con el cubrecama. Pero es inevitable; esa lucha la ganó el día y decide rendirse a continuar con su sueño. Con un leve suspiro queda boca arriba mirando el techo de la habitación, observando con detenimiento un conjunto de luces, las cuales estaban apagadas