Antes que sol saliera, Helena estaba saliendo de la cama con cuidado para no despertar a Dylan y así poder regresar al Penthouse antes que su hermano la busque con la interpol por no saber nada de ella.
—A ¿dónde vas? —interrumpe Dylan el escape de la chica.
—Lo siento, no quería despertarte —esboza en voz baja—. Debo regresar a mi casa antes de que mi hermano comience una búsqueda internacional.
Dylan suena ante esa confesión.
—Hermano protector, ¿eh? —canturrea—. Y me lo dices después de habe