Oscuridad, voces, silencio y oscuridad.
Y un dolor punzante que de vez en cuando se hacía presente.
Eso era todo lo que habían sido sus días.
Eso era todo lo que se repetía una y otra vez, como un círculo que no deseaba romperse, repitiendo constantemente la misma sintonía.
Trataba de encontrarse a sí mismo, pero estaba perdido en un lugar cuyo camino de salida, solamente conocía su inconsciencia.
Solamente aquella dulce voz que se colaba entre sus sueños, entonando inentendibles melodías que h