Monique:
Oscar me engaña. Mi madre tiene toda la razón.
Lleva ya dos semanas regresando a casa en la madrugada. Se le ve mucho más contento, y su ropa sucia huele a perfume de mujer.
¡El hijo de puta ha regresado a las andadas!
Y debo estarme prevenida, porque como mismo me habló de divorcio, puede fácilmente echarme de aquí a patadas.
Sin embargo, esta vez descubriré con que puta se revuelva y la confrontaré a ella directamente. De él no puedo esperar nada.
Chiara:
Domesticar al cabrón de Osca